Me declaro totalmente culpable de cualquier pena que se me quiera asignar!!!...le grite en la cara…mientras él me miraba con desprecio y asco…insistí…no me arrepiento de nada…lo que hice fue de forma conciente…
Todo empezó aquella noche en dónde decidí escaparme de todo y todos, de rodearme de gente desconocida y partir rumbo a las afueras de la capital, sentía mi cuerpo cortado e inerte, ya no actuaba por sentido común, sino que había algo que impulsaba, una vocecita que me decía “por fin haz lo que siempre quisiste”, y la seguí…corrí, salte, me escape…volé…baile…me reí…y lo conocí…aquel vagabundo de pelo sucio, que hace unas horas yacía parado…afirmado mejor dicho de la pared…su aspecto era desaliñado, pantalones caídos, camisa mal abrochada, de pose alta y curva. Le sonreí…nunca supe porque pero lo hice…me tomó la mano…y me dijo vamos!!!... si soy un psicópata...un demente...un loco... o no…da lo mismo…o es que acaso te importa???, mi alma grito un NO!!!, de verdad a estas alturas de la vida me daba lo mismo… ya no era la de antes, esa rebelde…espontánea y alegre…poco a poco me había zambullido en la amargura, después de correr por el parque tomados de la mano, llenos de barro por la caída que nos habíamos dado, me llevó hasta un puente y me dijo salta conmigo!!!, me apretó tan fuerte la mano que sentía como sus uñas atravesaban mi piel… pero no pude…lo solté y lo deje escapar solo de este mundo de mierda…Sí soy culpable, culpable de seguirlo…de tomarle la mano…y ser libres por lo menos un segundo…culpable de librarme del que dirán, o de lo correcto…culpable de por fin ser yo y hacer lo que quiera… culpable de enamorarme en un segundo y desenamorarme al mismo tiempo… culpable de gritar y bailar…sólo eso señor juez…
Todo empezó aquella noche en dónde decidí escaparme de todo y todos, de rodearme de gente desconocida y partir rumbo a las afueras de la capital, sentía mi cuerpo cortado e inerte, ya no actuaba por sentido común, sino que había algo que impulsaba, una vocecita que me decía “por fin haz lo que siempre quisiste”, y la seguí…corrí, salte, me escape…volé…baile…me reí…y lo conocí…aquel vagabundo de pelo sucio, que hace unas horas yacía parado…afirmado mejor dicho de la pared…su aspecto era desaliñado, pantalones caídos, camisa mal abrochada, de pose alta y curva. Le sonreí…nunca supe porque pero lo hice…me tomó la mano…y me dijo vamos!!!... si soy un psicópata...un demente...un loco... o no…da lo mismo…o es que acaso te importa???, mi alma grito un NO!!!, de verdad a estas alturas de la vida me daba lo mismo… ya no era la de antes, esa rebelde…espontánea y alegre…poco a poco me había zambullido en la amargura, después de correr por el parque tomados de la mano, llenos de barro por la caída que nos habíamos dado, me llevó hasta un puente y me dijo salta conmigo!!!, me apretó tan fuerte la mano que sentía como sus uñas atravesaban mi piel… pero no pude…lo solté y lo deje escapar solo de este mundo de mierda…Sí soy culpable, culpable de seguirlo…de tomarle la mano…y ser libres por lo menos un segundo…culpable de librarme del que dirán, o de lo correcto…culpable de por fin ser yo y hacer lo que quiera… culpable de enamorarme en un segundo y desenamorarme al mismo tiempo… culpable de gritar y bailar…sólo eso señor juez…
1 comentario:
Amiga
te posteo
oy, me gustó este cuento
pensaba que al final se quedaría con él y lo deja
jajaja
tiene una buena progresión dramática, diría mi profe de tele
un beso
i love you y nos vemos el martes
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